Cuando un niño ha pasado por algo abrumador, un gran cambio, o una experiencia que no ha sabido cómo procesar, no siempre lo expresa con palabras. En cambio, se manifiesta en conductas, emociones o síntomas físicos que dejan a los padres confundidos y preocupados.
Quizás tu hijo se ha vuelto más dependiente,
Quizás tu hijo adolescente se está aislando,
O tal vez estás viendo estallidos repentinos, pesadillas, enojo o miedo que parece surgir de la nada.
Como padre o madre, es difícil saber qué es “normal” y qué podría ser una señal de un dolor más profundo.
Hola, soy Ana McCarl, terapeuta en Power Within Child Therapists. Ayudo a niños y adolescentes de 2 a 17 años a sobreponerse al trauma, la ansiedad y las dificultades emocionales para que puedan sentirse seguros y conectados nuevamente.
El trauma no siempre se ve como lo imaginamos. No siempre es dramático. A veces es silencioso, sutil, y fácil de pasar por alto. Pero si conoces las señales tempranas, puedes apoyar a tu hijo antes de que las cosas se agraven.
Aquí hay algunas señales tempranas que los padres deben observar:
- Cambios en el sueño — como pesadillas, dificultad para dormir o querer dormir contigo nuevamente
- Aumento de irritabilidad o estallidos emocionales
- Regresión — como orinarse en la cama, hablar como un niño pequeño o adquirir miedos nuevos
- Retraimiento — notas que tu hijo está más callado o distante
- Quejas físicas — como dolores de cabeza o estómago que no tienen explicación médica
- Hipervigilancia — incluyendo sobresaltos, tensión o estar al pendiente de cualquier peligro
- Evitación — como no querer ir a ciertos lugares o hablar de ciertos temas
Estas señales no siempre significan que ha habido trauma, pero si significan que un niño está teniendo dificultades y necesita apoyo.
Estas son algunas maneras simples y efectivas de ayudar a tu hijo a sentirse más seguro en casa:
Primero, crea rutinas predecibles
La consistencia ayuda al sistema nervioso a sentirse estable y seguro.
Nombra las emociones que ves
Di cosas como: “Parece que te sientes asustado” o “Tu cuerpo se ve muy tenso ahora mismo.”
Los niños sienten alivio cuando alguien entiende su mundo interior.
Tercero, ofrece relajación sensorial
Mantas con peso, baños con agua tibia, juguetes sensoriales o rincones tranquilos pueden ayudar a los niños a regularse.
Cuarto, mantente cerca y usa la co-regulación
A veces, sentarse junto a ellos, respirar lentamente u ofrecerles contacto físico puede ayudarles a tranquilizarse.
Y por último, mantén una comunicación sincera, libre de presiones
Di: “Estoy aquí si quieres hablar,” y deja que vengan a ti cuando estén listos.
Estos pequeños momentos de conexión pueden marcar una gran diferencia.
Incluso los padres más amorosos pueden sentirse inseguros en estos momentos. Si estás notando estas señales y te preocupa tu hijo o hija, no tienes que pasar por esto solo.
En Power Within, estamos aquí para apoyarlos en el proceso de sanación. Si sientes que tu familia podría beneficiarse de más ayuda, no dudes en darle clic al enlace debajo de este video y programar una cita con nosotros.
Tu hijo es capaz de sanar. No tienes que caminar este camino a solas. Estamos aquí cuando estés listo.